Si eres de los que siempre han querido visitar El Palacio de El Capricho estás de enhorabuena. Este palacio situado en la Alameda de Osuna de Madrid, está atravesando uno de los capítulos más emocionantes de su larga historia. Sigue leyendo para saber más sobre este palacio, sus anécdotas o curiosidades o cómo puedes visitarlo.
Tras décadas de espera, Madrid se prepara para contar con un nuevo espacio cultural y museístico de primer nivel. La rehabilitación y futura musealización del palacio representa la recuperación de uno de los conjuntos patrimoniales más singulares y delicados de la ciudad.
El renacimiento de una joya gracias a su rehabilitación.
El Palacio de El Capricho lleva años en proceso de rehabilitación, un trabajo meticuloso que se ha desarrollado en dos fases principales entre 2022 y 2025, con una inversión superior a los 6 millones de euros.
La primera fase abordó la restauración de fachadas, cubiertas y estructura, garantizando la protección arquitectónica del edificio. La segunda se centró en el interior: la recuperación de salas históricas, la restauración de pinturas de techo en los gabinetes del duque y la duquesa, y la rehabilitación del suelo original del comedor de gala, conocido por reproducir el célebre mosaico de Issos, encontrado en Pompeya.
Ahora, el palacio entra en la fase de musealización, donde se equipará para su uso cultural, se diseñarán recorridos temáticos en torno a la historia y al contexto ilustrado del Madrid de los siglos XVIII y XIX, y se acondicionarán las salas para exposiciones, archivos, eventos y talleres.
Fue el sueño ilustrado de la duquesa de Osuna.
El Capricho no puede entenderse sin la figura visionaria de María Josefa Pimentel Téllez-Girón, duquesa de Osuna, quien adquirió la finca en 1783 y materializó su sueño de crear un “Versalles” propio en Madrid. El palacio fue concebido al modo de los grandes ensembles europeos, convirtiéndose en un referente social y cultural. La duquesa reunió a intelectuales, músicos, literatos, artistas, y científicos en su corte particular, entre ellos Francisco de Goya, quien decoró la biblioteca del palacio con cuadros tan célebres como “El aquelarre” o “El conjuro”. En sus jardines y salones se gestaron tertulias y avances culturales que marcaron época.
En un entorno en el que la aristocracia y la cultura se entrelazaban, El Capricho fue un campo de pruebas para nuevas ideas y corrientes artísticas. Además de ser promotora de la cultura ilustrada, la duquesa introdujo innovaciones como el uso del biberón para la alimentación infantil, lo cual era poco común entonces. Además, participó activamente en la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, una institución ilustrada dedicada a promover el progreso económico y social mediante la difusión de conocimientos, fomentando avances científicos, culturales y educativos.
Aquí la arquitectura y el arte muestran la vida de la nobleza ilustrada.
El edificio del Palacio de El Capricho consta de tres plantas y un sótano, cuya distribución está diseñada para reflejar el estilo de vida y las necesidades de la nobleza ilustrada del siglo XVIII. La planta baja albergaba los espacios principales de recepción y ceremonia, con un zaguán y una majestuosa doble escalera principal que daba acceso a las zonas nobles. La planta principal, con forma de H, concentraba las habitaciones privadas de la duquesa y su familia, incluyendo gabinetes redondos y salas ornamentadas, como el famoso comedor de gala. En la planta alta se situaban las habitaciones del servicio y despachos, mientras que el sótano acogía dependencias técnicas y almacenamiento.
En la construcción y diseño del palacio participaron destacados arquitectos de la época, como Mateo Guill y Antonio López Aguado, cuyo estilo neoclásico aportó elegancia y funcionalidad al conjunto. Por ejemplo, Antonio López Aguado fue autor del Casino de Baile, un edificio octogonal de estilo neoclásico situado sobre el pozo que alimenta la ría artificial, con una espectacular escalera, fuentes y relieves que representan las estaciones del año.
El decorado interior estuvo a cargo de artistas como Juan Adán y José Pagniucci, quienes introdujeron referencias clásicas que reforzaban la conexión con la cultura grecorromana y la ilustración. Además, el famoso pintor Francisco de Goya, estrecho amigo de la duquesa, realizó varias obras para el palacio, incluyendo la serie de grabados “Asuntos de brujas”, que adornaban la biblioteca. Estas obras reflejan tanto el gusto refinado de la duquesa como el espíritu crítico y la modernidad de la época.
Este conjunto arquitectónico y artístico no solo testimonia el esplendor cultural del Madrid ilustrado, sino que también representa un legado histórico que se conserva intacto para que las futuras generaciones disfruten y comprendan una etapa fundamental de la historia española.
Un paseo por el arte, la historia y la naturaleza que no puedes dejar de visitar.
El palacio se está rodeado de un parque único en Madrid, cuenta con 14 hectáreas de exuberancia que combinan el jardín francés, inglés e italiano, lleno de construcciones románticas o “caprichos” (folies) como la ermita, el abejero, la Casa de la Vieja, el templete y el laberinto. Cada rincón está concebido para sorprender al visitante y evocar distintos paisajes o escenas, una experiencia casi teatral que forma parte del carácter original de la finca.
No faltan las anécdotas y curiosidades en este espacio. ¿Sabías que durante la Guerra Civil, El Capricho albergó un búnker secreto y tuvo un papel estratégico en el conflicto? A lo largo de los siglos, el palacio pasó por distintos propietarios y estuvo cerca de ser transformado en hotel, lo que finalmente fue impedido por su adquisición pública y protección como Bien de Interés Cultural.
El Palacio y el Jardín de El Capricho están envueltos en una atmósfera de Ilustración y curiosidades. La duquesa de Osuna, María Josefa Pimentel, una avanzada a su tiempo, era una de las figuras más importantes de la Ilustración en España. Su jardín no era solo un espacio de ocio, sino un reflejo de los ideales de la época: la razón, la naturaleza y la búsqueda de la belleza. A diferencia de los jardines barrocos que representaban el poder y la dominación humana sobre la naturaleza, el Capricho de la Duquesa de Osuna celebra la naturaleza en su estado más “libre” y “salvaje”. Tal vez saber esto le de un toque especial a tu visita, así que fíjate bien en varios lugares, la ría como elemento unificador y purificador, el Templete de Baco que es una divinidad o en La Casa de la Vieja de la que se cree que pudo ser un lugar para fiestas de la duquesa. Caben destacar algunas anécdotas como las carreras de caballos que ocasionaron la creación del primer hipódromo o que el propio Boccerini compusiera música en el palacio.
El acceso actual al parque es limitado para proteger su riqueza sólo está permitido el acceso los fines de semana y festivos, se restringe el aforo y no se permite la entrada con comida, bicicletas o mascotas. Estas medidas garantizan que El Capricho conserve su magia y su valor artístico y medioambiental.
Un espacio para la cultura, la memoria y el arte.
Con su próxima apertura en 2027, el Palacio de El Capricho será un homenaje vivo a la memoria de la duquesa de Osuna y al esplendor de la ilustración madrileña.
El proyecto de hacer de este palacio un museo, prevé la creación de exposiciones sensoriales, archivos, aulas de actividades, biblioteca híbrida (papel y virtual), salas musicales y teatrales.
El visitante podrá recorrer el palacio siguiendo la configuración original de sus espacios, descubriendo las estancias que acogieron tertulias, exhibiciones de arte y celebraciones sociales. Especialmente simbólica será la visita a la sala de las pinturas de Goya, testigos directos de un Madrid que miraba a Europa y soñaba con la modernidad.
El Capricho renace para Madrid y para el mundo como un lugar donde confluyen historia, arte, naturaleza y curiosidad. Un proyecto que, tras más de dos siglos, vuelve a vibrar con la energía de la cultura y la innovación.
En Tour Time estamos muy emocionados con la próxima apertura del Palacio de El Capricho como museo cultural. Esperamos poder acompañaros pronto en visitas guiadas llenas de historia, arte y secretos fascinantes de este lugar único en Madrid. No pierdas la oportunidad de descubrir con nosotros este renacer artístico y arquitectónico que pronto estará abierto al público.
Las visitas y tours guiados al parque y al palacio serán una experiencia recomendada para quienes disfruten de la cultura y la historia en Madrid. ¿Sabías que la entrada es gratuita? Pincha aquí para ver más información para visitarlo. Pincha para localizar el Palacio de Osuna en Google maps)

IT-
EN-
FR-